Más resultados...

Generic selectors
Solo coincidencias exactas
Buscar en el título
Buscar en el contenido
Post Type Selectors
Búsqueda en el selector de entradas
Buscar en el selector de páginas

5 Consejos para alargar la vida útil de tus herramientas

El trabajo nos exige tanto de energía y buena disposición, como de unas herramientas efectivas para cada tarea. En cualquier campo que nos desempeñemos, nos valemos de esa herramienta favorita que nos resuelve múltiples necesidades y que usamos a diario; están también las de uso eventual y las que compramos porque no aguantamos las ganas, aunque rara vez le saquemos provecho.

Cualquiera sea el caso, todas las herramientas tienen algo en común: necesitan unos cuidados especiales que debemos seguir constantemente, si es nuestro deseo conservarlas por muchos años y así ahorrarnos unos cuantos pesos que nos costaría la compra de una nueva o su reparación en un taller. 

Pues bien, dejando de lado los cuidados específicos que nos sugieren fabricantes (sumamente importantes también), hoy les traemos una lista de 5 consejos generales para alargar la vida útil de tus herramientas.

Una vez termines de leer, cuéntanos cómo te parecen y qué otras recomendaciones sugieres para tener nuestras herramientas siempre en las mejores condiciones.

1. Limpia cada herramienta luego de su uso:

Dedica un par de minutos a limpiar las herramientas después de su utilización ya que este simple proceso puede alargar significativamente su vida útil. En general va a ser suficiente utilizar un simple trapo. Este proceso puede ser más entretenido en función de la tarea llevada a cabo y a veces será necesario utilizar productos profesionales para obtener una limpieza total. Si necesitas utilizar un trapo húmedo para limpiar una herramienta asegurate de secarla totalmente antes de guardarla.

En el caso de las herramientas punzantes y cortantes es importante afilarlas cada cierto tiempo y guardarlas con algun tipo de protección para evitar que se dañen durante su transporte.

2. Nunca dejes tu herramienta a la intemperie:

Parece obvio, pero algunas personas prefieren ahorrarse los minutos que tardan en guardar la herramienta y la dejan expuesta a las inclemencias del clima. Sabemos que el calor excesivo, el frío, la humedad, la exposición al polvo y otros factores, son los causantes número uno de la oxidación, pérdida de brillo ,desgaste del color y en conjunto, reducción de la efectividad de nuestras herramientas. Atención porque no siempre este es un error voluntario, a veces los afanes nos hacen pecar y terminamos olvidando en dónde pusimos nuestras herramientas, dejándolas expuestas «sin querer queriendo».

3. Usa cada herramienta para la función que fue creada:

Resulta que estás en medio de tu trabajo y por alguna razón necesitas lijar una superficie,  pero para tu mala suerte, justo ese día se te olvidó la lijadora. A cambio, siempre tienes a mano tu pulidora, así que decides que es buena idea disponerla para esta función. Pues déjanos contarte que aunque cumplas con tu cometido, los daños que le causarás a largo plazo a tu herramienta, no justificarán el ahorro de tiempo de hoy. 

Cada herramienta está diseñada para una función específica. Utilizarlas para otras finalidades puede facilmente resultar en la rotura de la herramienta. Recuerda que si no dispones de una herramienta adecuada para una tarea, la opción más económica a largo plazo siempre será comprar la herramienta que te hace falta. En este caso, evita comprar herramientas de baja calidad. Aunque su precio puede ser atractivo a menudo te puedes encontrar en que sean herramientas de un solo uso.

3. Presta atención a las instrucciones de uso:

Un taladro será toda la vida un taladro, pero ¿has notado que cada fabricante entrega sus propias instrucciones de uso? Esto no obedece a que nos quieran subestimar, sino porque a pesar de tus tantos años de experiencia, cada herramienta tiene su forma correcta de ponerla en funcionamiento y omitir algunos detalles te puede costar más de lo que crees. 

Dedica tiempo a leer las recomendaciones de uso, limpieza y mantenimiento de tus equipos, aún cuando no te parezca nada divertido, ya que allí podrás encontrar claves estupendas para mantenerlos en perfecto estado durante años y años. 

4. Tenemos que decirlo, usa repuestos originales siempre que puedas:

Es un hecho que una vez averiada nuestra herramienta, no nos queda más que llevarla a reparar o ponerle mano nosotros mismos  (lo cual no es muy buena idea si no somos expertos en la materia). Es ahí donde entra en juego la duda de usar repuestos genéricos u originales, a lo cual vamos a responder responsablemente: usa siempre el repuesto original. Podremos decir mil cosas positivas de los repuestos genéricos, entre ellas el favor que nos hacen al bolsillo gracias a sus precios bajos, pero tendremos que aceptar que nada reemplaza la garantía y confiabilidad de los repuestos creados por el fabricante de nuestra herramienta. 

¡Ojo! no queremos decir que sea un pecado usar repuestos genéricos, máxime para quienes vivimos apartados de la ciudad y nos vemos en el dilema de dejar varada nuestra herramienta o utilizar otras alternativas; lo que sugerimos es que siempre que sea posible, compremos la del fabricante. Una opción es atender la emergencia con una pieza genérica, mientras nos llega el pedido de la original ¡eso sí! que no olvides realizar el cambio apenas la tengas en tu poder. 

5. Pilas a las herramientas con batería:

Las herramientas a batería nos facilitan la vida y se han convertido en una solución potente para nuestras labores, así que entendemos que no estás dispuesto a dejar que se averíen de buenas a primeras. Lo primero que debes tener en cuenta es no almacenarlas por mucho tiempo, úsalas al menos cada mes o cada dos meses como máximo, para que su funcionamiento sea efectivo siempre que las necesites. Aunque hay discusión en el tema y siempre las instrucciones del fabricante serán lo principal, como término general propondremos no dejar descargar la batería por completo, para no reducir considerablemente sus ciclos de carga. Finalmente, no dejes la batería en el cargador más tiempo del necesario,  ya que esta práctica habitual puede sobrecalentarla; es recomendable mantenerla en un entorno con un clima controlado para conservar su autonomía.

¿Qué otros consejos se te ocurren?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *